Latidos del Interior Radio

martes, 2 de febrero de 2021

Carta del Querido Padre Alfaro

 Carta a los amigos Nº 111, noviembre 2020: Buscando el tercer asentamiento de las Calasancias José Alfaro del Valle, escolapio. Nepal-Darjeeling (India) Amigo y amiga calasancio/a, escolapio/a, scolopi, piarist,… y no te lo pongo en húngaro porque suena un poco feo a nuestros castos oídos. Comenzando por el final, te digo que nunca había leído una carta tan bonita de un Obispo a una Congregación, invitándole oficialmente a ir a establecerse en su Diócesis, como la del Obispo de Darjeeling a nuestras Madres Calasancias. Todo el Presbiterio y el Consejo de la Diócesis, por unanimidad, invitan a las Madres a ejercer su apostolado calasancio en Mirik, lugar que ya conoces, dándoles gratuitamente el terreno para construir su casa religiosa, y ofreciéndoles. Además, la dirección de la escuela que allí ya funciona, para que organicen todo según su espíritu y Carisma calasancio. En secreto te digo, que esta “generosidad diocesana”, tiene como origen los más de cien proyectos que hemos financiado entre los dos, dejando por allá como 720.000 “patacones” para resolver cualquier cantidad de problemillas diocesanos. La respuesta, como ves, ha sido muy hermosa, por lo que debemos dar muchas gracias a Dios. Ya tú sabes la devoción que este pecador profesa a San Faustino, el Padre Fundador de las Madres Calasancias. Arrostrando una más que probable excomunión del “Santo Oficio de la Inquisición”, que ya no existe, me atreví a hacer pintar a mi amigo Faustino en la primera capilla escolapia india, cuando todavía no era ni santo, ni beato siquiera. ¡Claro que no se enteraron los monseñores cancerberos de la fe! Pero no me importaba mucho, porque estaba convencido de que Faustino era lo que era: “un geniazo y un Santazo”, ya le nombraran secretario de S. Pedro, o barrendero en la Fragua de Vulcano. Con las “pintas de melómano” que Dios me dio, le compuse un himno que no suena del todo mal y que le canto cuando se me ocurre. Cuando el Papa Francisco lo canonizó, para celebrarlo como corresponde por estas “humildes montañuelas”, se me ocurrió, en un “arranque de cariñosa inspiración”, escribirle una carta al cielo, de unas 300 páginas, como había hecho antes con mi amiga Teresa, la devota de los libros de caballerías, y con mi sufrido Fundador Calasanz Gastón de la Madre de Dios. De lo dicho puedes inferir, que si quiero mucho a mi amigo Faustino, no quiero menos a sus “santas vástagas”, las Madres “Faustiniano-Calancias”. Por eso, un año y otro año seguía invitando a mis santas Madres a que desde Jharkhand se dieran un garbeo por Darjeeling, y más en concreto por Mirik. ¿Por qué? Pues porque los meses que estuve por allí, en cinco años seguidos, ayudando a mi amigo el párroco Gilbert, me di cuenta de las buenas condiciones de aquel pueblo: numerosos y buenos católicos, vocaciones, terrenos parroquiales, escuela, etc. Habíamos ayudado a realizar allí seis proyectos nada menos, y teníamos el viento a favor. Me confió el párroco amigo, que tenía algún problemilla de tipo económico en el manejo de la escuela. Y este “aprendiz de escribiente que te escribe” no podía dejar de pensar: “Este problema lo resuelven mis Madres Pastoras a sobaquillo y se meriendan este pueblo en un santiamén”. En mis anuales sacrosantas visitas, en Madrid, a la Casa Generalicia de las Calasancias, y como tengo, más o menos, “buena oreja”, escuché “por lo bajines”, que además de las dos casas o Comunidades que tienen en Jharkhand, pensaban en otro “asentamiento estratégico” en la India, para su “futurible futuro”. “Ni corto ni perezoso” y sin pensarlo dos veces, fui derecho al Obispo, un tío muy normal, a pedirle que me permitieran invitar a mis Santas Hermanas a echar un vistazo por su Diócesis. Y no solo me dijo que “No faltaba más”, sino que él mismo escribió y mandó, su propia invitación a las Calasancias y a los Escolapios. Ahí comenzó mi “artillería pesada”, de invitar sin parar a mis Hermanas, recibiendo siempre la misma respuesta: “Ya lo vamos a ver”. Pero ¡hete aquí!, que un día recibo una llamada: “Para tal fecha, queremos pasar dos días en Darjeeling y quisiéramos que nos acompañara”. ¡Qué más quería yo oír! ¡Se convirtieron mis Madres al Catolicismo! Comencé a preparar el “safari”. Primero, todo el Visado. Y luego los viajes, que me dan cierto “repelús”. Como cinco horas a Kathmandú, veinte o veintidós horas nocturnas matadoras a Kakarbhita. Frontera, emigración-inmigración. Otras 4-5 horas a Panitanki, Silíguri, y subida a los dos mil metros hasta Darjeeling. ¡Te lo regalo! Como “llegué antes que ellas”, pude salir a recibirlas al aeropuerto de Badogra. Venían de Ranchi, por Calcuta. ¡No te puedes figurar qué alegrón! ¡Sobre todo el poder hablar “en cristiano”! Llegó la Madre General, su Secretaria, y la Superiora de Derang, la escuela que les dejamos en herencia, y que ha crecido muchísimo, en alumnos y en chicas para el Hostel. Tenían solo dos días, así es que había que sacarles jugo, porque habían de viajar a muchas partes para informarse de todo. Bienvenidas, guirnaldas, charlas, recorridos, visitas, conversaciones con curas y monjas sobre los asuntos que más les interesaban. Especialísimo encuentro con el Obispo, muy contento si se animaban a fundar en su Diócesis. En Mirik conversaron largo y tendido con mi amigo el párroco Gilbert. Muy buena la disposición de todos, pero el “Council” de la Diócesis era quien tenía la última palabra. El fruto de su visita ha sido esa hermosa carta de la que te hablé al principio, con la unánime invitación de todos los sacerdotes, y las mejores condiciones. Y nosotros, contentos de haberles abierto el camino. Como suele decirse, “la pelota está en su tejado”.

Gentileza de "Mechi" Gil

domingo, 22 de noviembre de 2020

 Mi mayor certeza es que tengo que seguir trabajando, estudiando y procurando, con todo mi esfuerzo y mucho más, el bienestar de quienes amo

 Mi mayor certeza es que tengo que seguir trabajando, estudiando y procurando, con todo mi esfuerzo y mucho más, el bienestar de quienes amo. No le tengo miedo a lo que vendrá porque estudié con la dictadura; estudié y trabajé con Alfonsín, Menem, De La Rua, Puerta, Rodríguez Saa, Camaño, Duallde, Néstor y Cristina, Macri y Ahora Alberto... y siempre se me hizo difícil y cargado de obstáculos el camino. Y en todos los tiempos me conduje por las zendas de la honradez, la responsabilidad, el respeto, la de no rendirme ni aún vencido cuando el bienestar de quienes amo está en juego. Esto lo aprendí de mi mayor maestra "Mi Madre". Así que no pretendan atemorizarme si es que gana uno u otro. Tendrán miedo los que se acostumbraron a vivir de la corrupción; los que se enriquecieron o están enriqueciendo con las adjudicaciones de las obras públicas que, encima, se hicieron o se están haciendo mal; tendrán miedo los que cobran sin laburar, los que cobran una pensión y no tienen la incapacidad que manifestaron o los que reciben la ayuda para estudiar y no tocan ni un libro; tendrán miedo los que saben que se acaba el chorro de dinero sin control para sus intereses personales y no para las necesidades del pueblo. Tendrán miedo ellos. "Yo no tengo miedo". Lo que si lamento de toda esta historia es que muchas personas a las que quiero y respeto, el chip K o Anti K, los convenció de que pensar como pienso es no saber pensar. Qué Lástima... Quizás tengan razón y no aprendí a pensar porque todo este tiempo cuando muchos vieron la forma fácil y corrupta de sobrevivir o enriquecerse, yo estuve laburando honradamente y procurando inculcarle a mis hijos y alumnos los valores que aprendí de mi madre, familia, maestros y amigos: La honradez, solidaridad, respeto y sobre todo la empatía y el amor. Gobernantes, no les tengo miedo. Aquí estaré firme en la misión de hacer feliz a quienes amo... Y a otros también....

miércoles, 18 de noviembre de 2020

¿Entra a Mi Pago sin Golpear?

¿Entra a Mi Pago sin Golpear?
Las situaciones extremas, especialmente las negativas, tienen la particularidad de dejar al descubierto nuestras miserias, de arrancarle el velo a la corrupción, especialmente la de nuestros funcionarios.
El coronavirus es un claro ejemplo de ello. Años de no invertir en Atención a la Salud; años de no invertir en educación; años de no invertir en infraestructura... Perdón, si se invirtió, y mucho dinero... la cuestión es que fue una inversión corrupta en la que se enriquecieron algunos funcionarios y empresas amigas del poder y las obras solo sirvieron para la propaganda mentirosa y millonaria pagada a los también cómplices medios masivos de manipulación.
El coronavirus vino a causar mucho daño y no encontró defensas reales en cuestiones de salud ya que muchos de nuestros gobernantes se ocuparon de realizar obras faraónicas distractivas, por las cuales se pagaron sobreprecios multimillonarios, y no se invirtió en la protección Real del pueblo.
Ahora, como la verdad siempre sale a luz y toda la fantasía de buena gestión se está derrumbando, desarrollan estrategias desesperadas, encerrando a las personas, coartando sus liberdades y oprimiendo a todo aquel que se atreva a cuestionar sus decisiones...
El Coronavirus es Real, Dañino y Mortal, pero la Corrupción Gobernante también es Real y un Millón de veces Más Dañina y Mortal.
Ojalá los Argentinos, especialmente los habitantes del Norte, nos demos cuenta de las reales intenciones de estos falsos salvadores, a los que no les interesa un carajo los habitantes, sino solo enriquecerse y perpetuarse en el poder.
Perdón... No se si supe responder la pregunta inicial

 

sábado, 24 de octubre de 2020

Cuídense, esto, verdaderamente no es joda

 Chicos cuídense mucho y cuidemos a nuestros adultos... este bichito no perdona. En muchos pueblos, especialmente del interior provincial, se está ocultando información sobre la magnitud y gravedad del avance del Covid-19. El Corona nos está ganando por goleada y se está llevando a nuestros seres amados, para colmo encontró el camino allanado por décadas de administraciones nacionales, provinciales y municipales, corruptas, que despilfarraron los recursos que podrían haber fortalecido el sistema sanitario. Si la información oficial te dice que hay diez infectados, la realidad muestra que hay 50. Si la información oficial te dice que murieron tres por Covid, la realidad muestra que fueron diez los fallecidos. ¿Por qué se ocultan las verdaderas cifras? La respuesta es simple... No quieren reconocer que el sistema sanitario está vaciado, castigado, descartado por la corrupción. A partir de mentiras es imposible hacerse cargo de la realidad. Negando las cifras profundizamos el daño. Estamos jodidos... realmente jodidos, pero no es momento de quedarnos solo en el lamento, debemos trabajar juntos para afrontar esta pandemia y todas sus consecuencias sanitarias, económicas, políticas y sociales... Comencemos por cuidarnos y cuidar a quienes nos rodean. Sabemos como hacerlo... No pensemos que los muertos son ajenos y no nos va a tocar... Esa es una estupidez gigantezca... Exijamos a nuestros gobernantes que dejen de lado el circo y las rencillas pelotudas y se hagan cargo de la misión por la que fueron elegidos. Dejen de gastar en banalidades y fortalezcan en serio el sistema de salud, especialmente en el interior de las provincias.

CUÍDENSE, ESTO, VERDADERAMENTE NO ES JODA. 

Dios los Bendiga a Todos

jueves, 27 de agosto de 2020

Cuidarnos y cuidar a los que nos rodean

No voy a hablar sobre las razones por las cuales el sistema sanitario, en los pueblos del interior argentino, no está preparado para hacer frente a las consecuencias del coronavirus; no voy a hablar de los 12 años de inversiones plagadas de corrupción del kirchnerismo y cristinismo, en complicidad con los gobiernos provinciales, que crearon una falsa mejoría en la salud (solo para las cámaras) que no se materializó en la adecuada atención a la población demandante; tampoco voy a hablar sobre las políticas de desinversión en la salud del gobierno macrista, que dieron el golpe de gracia al agonizante sistema sanitario; menos voy a hablar de cómo no se fortaleció realmente la infraestructura y equipamiento del sistema de salud en el interior de cada provincia en este tiempo de cuarentena, ni de cómo algunos funcionarios se ocuparon de hacer sus negociados en nombre de la pandemia.
De lo que sí voy a hablar, es del que parecía lejano y ahora está al alcance de un estonudo, una tosida, una respirada... el virus Covid 19. Si, ya está entre nosotros y el sistema sanitario en el interior de las provincias sigue siendo desastroso como hace 20 años atrás.
Así que ahora, más que nunca, debemos cuidarnos y cuidar al prójimo... extrememos las medidas de higiene; no salgamos si no es urgente; cumplamos con todas las precauciones sugeridas; hagamos todo lo posible para no traer el virus a nuestro hogar; porque seguimos sin estar preparados para hacerle frente con nuestro sistema sanitario regional.
No voy a repetir la frase "No seamos pelotudos y quedémonos en casa", porque hay realidades particulares que desconozco y no soy quién para juzgar cada caso, pero si voy a insistir en la necesidad de cuidarnos y cuidar a los que nos rodean.
Dios los colme de bendiciones y nos ayude con este bichito que se aprovecha de la corrupción sistemática de nuestro amado país para hacer el mayor daño posible

 

domingo, 12 de julio de 2020

Animémonos a Nacer de Nuevo

La Red Social Facebook te tira recuerdos de acciones realizadas en el pasado, y entre ellas me recordó una ocación en la que estuve participando de uno de los actos conmemorativos de la Independencia Argentina, realizado en la Escuela 198 Provincia de San Luís de mi Amado Quimilí. Aquel día un puñado de alumnos interpretó una canción que me emocionó hasta las lágrimas.
 El título de la composición lo desconozco, como desconozco también su autor. Pero lo que no desconozco es el mensaje que pregonaba: "Hay que animarse a nacer de nuevo si queremos ser verdaderamente libres"...
Es el mensaje que Jesús nos viene dando desde hace más de dos mil años. Mensaje que es más fácil ignorarlo que asumirlo, porque asumirlo implica despojarnos de nuestras comodidades, de nuestras banalidades, de nuestros egoísmos, de nuestros caprichos. Implica dejar de pensar en las necesidades individuales y comenzar a velar por el otro, por aquél que nos necesita...
 ¡Cuánto nos cuesta dejar nuestro ensimismamiento!, ¡Cuánto nos cuesta dejar de actuar en función del yo o del tu y comenzar a actuar en función del nosotros!
 ¿Independencia de Qué, festejamos? Me pregunté y me pregunto, si seguimos presos de la indiferencia, si seguimos siendo espectadores de la realidad, si seguimos sin experimentar la empatía...
  Recordando aquella independencia, el desafío actual es animarnos a nacer de nuevo, animarnos a apostar por todos nosotros, animarnos a luchar como comunidad por la verdadera libertad, libertad sustentada en el amor, la solidaridad, la responsabilidad, la verdad, la justicia y la empatía.
 El desafío es enorme, el camino hacia nuestra independencia real está cargado de complicaciones y vicisitudes. Pero estoy convencido que podremos alcanzarla.
 Animérmonos a Nacer de Nuevo.
Dios los Bendiga y proteja siempre.
Diego Eliseo Leonardo López

jueves, 16 de abril de 2020

HISTORIA DE VIDA:" DON GELMINO JOSÉ MARTINI"


DON GELMINO JOSÉ MARTINI:

                Nació el 17 de marzo de 1898, en el pueblo de Ciconico, provincia de Udine, Nación Italia.
                Hijo de padres campesinos, Don Bonifacio Martini y Doña María Bértoli...
                Participó de la 1ª Guerra Mundial en el año 1.914 defendiendo los intereses de su país, Italia.
                El 6 de abril de 1.922 terminada la Guerra recibió la medalla recordatoria de la Victoria. Se casó en Italia con Doña Valdina Zampa con la cual tuvo su primogénito Enzo José Martini, el día 29 de enero de 1.924.
                Después emigró de Italia con destino a la Argentina acompañado de 2 hermanos, una prima, su esposa embarazada y su hijo de 2 años, todos de nacionalidad italiana.
                Llegando a Montevideo, en la República Oriental del Uruguay, muere su esposa junto a su hijo que estaba gestándose en su vientre casi de 9 meses. Era el mes de febrero de 1.926.
                Don Gelmino Martini tuvo que inhumar los restos de su esposa e hijo en el cementerio de tierra uruguaya, donde descansan en paz. Luego de tan penosa pérdida, tienen que seguir su rumbo, pues el barco que los traía tenía un destino: Argentina y llegaron al puerto del Río de la Plata, Buenos Aires, el 24 de abril de 1.926.
                Luego de una breve estadía en suelo Argentino, entra en la búsqueda de trabajo, pues lo necesitaba ya que había quedado con un menor a cargo, el “Bambino” Enzo José Martini; que Dios le concedió la misión de criarlo.
                Ya en Buenos Aires, con alegría y suerte consigue trabajo en un fábrica textil “Brassera S.A.” Pasado un tiempo largo la abuela materna reclama a Enzo, su nieto, desde Italia, ya que era lo único que le quedaba de su única hija mujer; y lo lleva a Italia para que se reúna con su abuela a la edad de 5 años, a fines de 1.928.
                Su hijo vuelve de nuevo a la Argentina a los 18 años, luego de participar de la Segunda Guerra Mundial como piloto voluntario de la aviación con solo 16 años.
                Don Gelmino Martini, después de haber trabajado en la fábrica textil “Brassera S.A.”, por intermedio de un amigo de su Italia natal que residía en Buenos Aires, lo recomienda a la Usina de la Compañía de Energía Eléctrica Suiza en la Argentina, como maquinista y encargado del mantenimiento de los generadores en Buenos Aires.
                Llegando el año 1.932, lo trasladan a Añatuya en la provincia de Santiago del Estero a la sucursal de la compañía Suizo-Argentina.
                Ya radicado en Añatuya, conoce a varios “Tanos” de su pago, de su lejana Italia, él fue siempre italiano, nunca quiso nacionalizarse argentino.
                Comenzando el año 1.933, conoce a una linda y rubia señorita de 18 años, hija del matrimonio Jovani Giusepe Cerutti y Doña Emiliana More, hija de padre italiano también inmigrante a esta bendita tierra Argentina.

                De 3 hijos, ella la segunda Doña Magdalena Cerutti, distinguida dama añatuyense con la cual contrajo enlace en segundas nupcias el 16 de septiembre de 1.933, en la Parroquia San José, primera de la ciudad de Añatuya.
                Luego el matrimonio Martini Cerutti fue bendecido con 4 hijos: 3 mujeres y un varón: Nohemí, Geraldina, Gelmino José y María Estela.
                Pasó un año de su enlace matrimonial en Añatuya, ya en el año 1.934, los hermanos José y Pedro Gelid, lo visitan en Añatuya, haciéndole una propuesta de trabajo, para la usina de energía eléctrica recientemente inaugurada en Quimilí. Don Gelmino Martini acepta la propuesta de la firma Gelid Hermanos y viene al Pueblo de Quimilí a mediado del año 1.934 radicándose definitivamente en este suelo del Chaco Santiagueño.

                Trabajó mucho tiempo en la usina a cargo de los motores “Russon”, dos, instalados en la usina local.
                Contaba a sus hijos Don Gelmino que los hermanos Gelid los habían bautizado con el nombre de sus respectivas hijas: Itela de Don Pedro e Inés de Don José.
                Allá por el año 1.934-35 compra terrenos para hacer su futura casa sobre avenida San Martín, Sarmiento y Bulevar Mitre donde posteriormente residió el resto de su vida que lo ligó a Quimilí. Sobre la Avenida San Martín 361, todavía se conserva el edificio alto de arquitectura antigua denominada “Villa Noemí”, allí se criaron y crecieron sus 4 hijos y aún en la actualidad vive su hija menor María Estela quien también allí terminó de criar a sus hijos.
                La construcción de la casa se terminó en noviembre de 1.936, el albañil fue Don Santiago Tosoni, erguido italiano, los ladrillos que se utilizaron eran de la ladrillería de Don Andrés Rebollo, los que tenían sus iniciales “AR”
                En el año 1.936-37 compra las propiedades de la calle Sarmiento con la siguiente numeración 283-290-296-298 donde el Señor Gelmino Martini instala su sodería, que la llamó “La Higiénica” con venta de bebidas sin alcohol fabricada por el mismo, la “Naranja Bils” y la conocida por aquel entonces “La Chinchivira”; la sodería fue inaugurada en 1.938.
                Después de haber trabajado en la usina de los Gelid, se dedicó a los ramos generales, almacén, sodería y la venta de gaseosas producidas por Él mismo, para lo cual traía desde la provincia de Tucumán los productos concentrados de pulpa de naranja, de la firma Saporitti Hermanos.
                Fue la segunda sodería, pues la primera fue de Saturio San Martín, la tercera de Don Román Larrudé y la Cuarta de Don Salvador Dorado, ya todos fallecidos. También fue propietario de una pequeña industria, una fábrica de hielo, montada con dos cámaras frigoríficas donde producía barras de hielo en moldes de 50, 25 y 10 kilogramos, con su imponente torre anclada en el patio de su domicilio con entrada por calle Sarmiento y salida por la Avenida San Martín.
                Por razones de salud, económicas entre otras... Se fundió la fábrica y se derritió el hielo. La sodería “La Higiénica” dio sus frutos hasta el año 1.965, ya que la enfermedad sufrida por Don Gelmino (Hipertenso) lo dejó postrado, inválido y no se pudo seguir. Hoy su máquina de soda se conserva en el patio de la misma casona en la que hoy vive su Hija María Estela Martini, “La Gringa”, como un monumento al héroe italiano que se convirtió en sodero, oficio que le permitió dar amparo y bienestar a toda su familia y generaciones venideras por mucho tiempo.
                Don Gelmino Martini fallece el 12 de agosto de 1.977 en Quimilí, Santiago del Estero.
                Este año se cumple 31 años de su partida al Reino de los Cielos de quien fue un italiano agradecido de la Tierra Argentina que tanto amó.


Por María Estela Martini.